Este post es de especial interés para usuarios y poseedores de armeros homologados, armeros de grado I y armeros de grado III.
También para dueños de armas que quieran comprarse un armero y para quien quiera obtener una licencia de armas.
Afecta a los tipos de armas que deben guardarse en armeros de grado I y armeros de grado III.
Hasta ahora los armeros homologados de grado I y grado III solo necesitaban disponer de homologación expedida por el fabricante.
Este solo debía indicar que el armero estaba manufacturado conforme a la norma UNE-EN 1143-1 de 2007 o de 2010. Es decir, la homologación venía exclusivamente del propio fabricante.
Con el actual cambio de normativa de 2018 es necesario que AENOR, Applus o cualquier otro organismo de este estilo certifique que el armero ha sido fabricado conforme a la nueva reglamentación.
Para lograr la certificación correspondiente del armero grado I o grado III los fabricantes deben pasar una serie de ensayos con los organismos certificadores.
Estos ensayos consisten en pruebas físicas y técnicas.
Estas pruebas determinan la resistencia a la apertura de la caja. Para ello se emplean diferentes medios mecánicos aplicados a tratar de romper la seguridad del armero en sus puntos más débiles.
En el caso de lograrlo, se invita a los fabricantes a realizar las correcciones pertinentes.
La homologación la puede realizar el propio fabricante al declarar haber manufacturado el armero según una serie de normas de resistencia.
La certificación solo puede venir de organismos como AENOR, SGS, ECB·S o Applus. Para otorgarla, estos organismos realizarán ensayos con los armeros.
El 8 de noviembre de 2017 AENOR publicaba la norma UNE-EN 1143-1:2012.
La aplicación es de obligado cumplimiento desde el 1 de enero de 2018.
Las inspecciones de comprobación de que se aplica la nueva normativa corren a cargo de la Guardia Civil.
Con motivo de la adecuación a la nueva normativa 2018, algunos destacados fabricantes han tenido que reducir temporalmente su catálogo de armeros.
Una vez clarificada la aplicación de la nueva normativa, lo lógico es que poco a poco los catálogos de armeros de grado I y grado III vayan recuperando el número habitual de referencias.
Los precios de los armeros se han visto notablemente aumentados. Esto es debido al incremento del coste que ha supuesto el proceso de certificación de los nuevos armeros.
Sin embargo, esa subida de precio quedaría justificada, si tenemos en cuenta el aumento de seguridad que el nuevo proceso de certificación trae consigo.
Hasta el momento ni siquiera los fabricantes han podido aclararnos si los dueños de armeros deben o no sustituir sus armeros no certificados por otros fabricados bajo la nueva normativa.
Nuestra recomendación es que los dueños de armeros anteriores a la promulgación de la nueva normativa se dirijan a los mandos de la Guardia Civil de la circunscripción a la que pertenecen para recabar información.
Solo ellos están en condiciones de informarles si deben cambiar sus armeros o no.
No existe una norma general.
Para poder informarte acude a esta dirección de la Guardia Civil para solicitar cita con los mandos de la circunscripción a la que perteneces.
Tampoco hay una norma general establecida.
El modo de informarte será el mismo: solicita información en esta dirección de la Guardia Civil y ponte en contacto con los mandos de la circunscripción a la que perteneces.
Los armeros de estos quedan ya sujetos a la nueva normativa.
Evite complicaciones.
Si usted quiere adquirir armeros de grado I o de grado III, le recomendamos que consulten los armeros homologados según la norma UNE-EN 1143-1:2012 que tenemos disponibles para su compra en Cajas10.
Así usted y sus armas irán siempre sobre seguro.
Categorias: Armeros, Normativa y Novedades
© Blog Cajas10
Autor: Frenando Martín
Publicado el lunes, 12 de noviembre de 2018